25 oct. 2010

Tiempos donde nadie escucha a nadie, tiempos en donde todos contra todos, tiempos en los cuales solo nos importa nosotros mismo....

Ya el individualismo arropa a la sociedad, oscureciendo y cubriendo la poca solidaridad, el poco sentimiento de servicio hacia los mas necesitados, el amor por el prójimo que quedaba.

Ahora vemos mas a menudo gente que ayuda a otra por un beneficio a percibir no por el hecho de hacer un bien, donde todos buscan la manera de ganar mas, tener mas prestigio y posicionamiento en la sociedad, en la política y en lo económico, sin importar a quien se llevan de por medio o a quienes perjudican.

Creí leer una vez que el derecho de un individuo o persona termina en cuanto afecta o coerciona el derecho del otro, sera que lo escuche en mis sueños, mis ideas locas, o solo fueron palabras que se esbozaron en vano en un papel, un simple papel que nadie toma en cuenta.

Tenemos tantas maneras de hacer el bien y crecer como personas sin dañar a los demás, pero lo fácil es lo mas apetecible a los ojos de la vanidad y la avaricia.

Crecí en un ambiente de servicio, mi padre miembro activo de los Clubes de Leones, nos llevaba desde pequeñitos a la mayoría de las actividades que realizaban en las diferentes comunidades del país, y siempre nos decía que un hombre y una mujer que no dejan algún bien a la sociedad no es una persona completa. Mostrándonos su pasión por la ayuda hacia los demás, a los suyos y sobre todo a los mas necesitados entendí porque la solidaridad es tan importante en la vida.

Lastima que en estos tiempos la mayoría de eventos, grupos, asociaciones, comités, ONGs, fundaciones de servicio, empresas, partidos y gobiernos, estén llenos de lacras que buscan glorificarse, embellecer y enaltecer su nombre a costa de los demás, del pueblo, de su hermano, de su prójimo.

Que mas da si la confianza se ha perdido hasta con los desvalidos, algunos se lucran con esta practica y otros se aprovechan de estos malvivos, unos engañan haciéndose pasar por inválidos o enfermos para sacarle dinero fácil a los demás.

Estamos en tiempos mezquinos, donde el que no roba o ensucia al otro, se hace de la vista gorda, pues no le concierne o tiene miedo de lo que le pueda pasar si actúa.

A donde iremos a parar? Y suena la canción de John Lennon - Yesterday....


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada