15 jun. 2012

Tiempo que vas sin detenerte, trayendo junto a ti nuevos placeres, nuevos problemas, aprender a vivir de ti, olvidar vivir contigo, desear manipularte es algo sombrío.

Tiempo del cual me olvido cada vez que estoy contigo, haciéndome cómplice de tus pieles dejando mi esencia en ese rinconcito, que es tan tuyo y mio, como el suspiro y el gemido que se conjugan en cada beso, en cada compenetración de nuestros sexos.

Tiempo muerto, tiempo eterno, del cual me hago preso e intento escaparme a cada momento, sabiendo que este no existe, que es un total invento, y aun alertado de esto a el me aferro en mi viaje a lo perecedero.

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