2 ene. 2012

نحن

Toque sus dedos con los mios, nade entre sus manos y brazos hasta naufragar en su espalda. Temblorosa, delicada, sin palabras hablaba, como ladron a media noche sin llave llego a mi corazon, firmemente la abrace, ella necesitaba sentir que todavia era querida, yo necesitaba sentir que de algun modo todavia existia.

Esta vez fue real, ninguno de los dos miro atras, hipnotizados uno con el otro nada mas importaba, el vacio era nuestro ecosistema, un eterno silencio nos rodeaba y se hizo complice de nuestra trama.

Una sonrisa definio su ultimo suspiro, esa mirada apago totalmente mi alma. Ese dia en ese instante dejamos de existir.

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